Crisis partidaria: ¿transformación o desaparición?

Laura Cedeño

Los partidos políticos han desenvuelto un papel muy importante en la promoción de la participación democrática y toma de decisiones del país. Son ellos quienes por años se han abanderado causas, ideologías, personajes, movimientos y propuestas que velen por intereses que vayan en beneficio de todos los habitantes.

La mayoría de los países en el mundo cuentan con partidos políticos, y en cada uno de estos países son los partidos quienes se han encargado de vigilar y contraponerse a las decisiones o dirección que esté tomando un gobierno, o en su caso, apoyarlo. Los gobiernos son el resultado de la consulta popular para designar a los representantes, tarea que es realizada por los partidos políticos, pues son ellos quienes se encargan de valorar diferentes perfiles para proponer a la ciudadanía un candidato que tome la representatividad y coordine acciones de un país, para que, a través de elecciones, sea el pueblo quien emita su inclinación hacia un cierto perfil.

Por años, esta ha sido una labor que ha dado frutos en los sistemas de los países, pero ¿realmente han funcionado? Con el paso del tiempo estos actores políticos han perdido acreditación por la ciudadanía para seguir realizando tal tarea, esto ha sido resultado de diversos factores como lo son: los intereses tanto personales como económicos que hay una vez que ocupan el cargo, los proyectos de campaña pasan a ser olvidados, las ideologías partidarias quedan a un lado y no proyectadas en la encomienda de los cargos, entre muchos otros.

Con la caída de varios partidos políticos en diversos países del mundo se creía que se debía a que estos partidos simplemente no realizaban bien su chamba y por ello ya no tenían el respaldo ciudadano o que tal vez, sus estrategias habían quedado obsoletas y al ser partidos tradicionales se estaban viendo obligados a cambiar la forma de llevar a cabo la encomienda democrática.

Pero también aparecieron los movimientos sociales, ¿estos han influido en el declive de los actores políticos? Si, diversas ideologías han llegado a contraponerse, pues estos movimientos, unos más que otros han buscado cuestionar las acciones del gobierno como lo es en apoyo, programas o discriminación, como en el caso de los movimientos de mujeres, la comunidad lgbtttiq+, socioculturales, etc. Con la llegada de estos movimientos, se ha desatado una intolerancia a ciertos actos o ideologías que de alguna manera recaen en el rechazo a las autoridades. Este rechazo por ende recae también en los entes políticos al ser ellos quienes promovieron a esos representantes.

La búsqueda social de una tolerancia y apoyo a estos movimientos, irónicamente ha desarrollado una intolerancia a cualquier acto en el que no se vean incorporados, pero es también un tema de valorizar en que no todos los habitantes aceptan ciertas acciones que estos solicitan o realizan, por lo que eso va más allá de la moralidad de cada persona.

Por otro lado, la identidad, es otro de los factores por el cual la ciudadanía ha perdido el apoyo hacia los partidos, debido a que ellos no se ven representados o incorporados a los intereses que estos tienen, esto por consecuencia ha traído que elección tras elección el número de votos nulos sea mayor, o que sea cada vez más el número de ciudadanos que no participan en esta obligación que tenemos que es la de votar.

Los personajes por otro lado, han jugado un papel muy importante en la representatividad de los países, muchas veces son ellos quienes se agencian simpatizantes y por ende votos para un partido, aunque este último no sea muy afín a los ciudadanos. En las últimas décadas esto se ha visto cada vez con más frecuencia, que personalidades desarrollan un discurso excelente para conquistar a las masas, o que su desempeño en un cierto cargo o función ha sido extraordinario o hasta por el simple hecho de ser una figura pública realmente conocida o con bastantes seguidores es lo que les ha permitido posicionarse para llegar a ser prospectos a ocupar un cargo popular. Como lo fue en el caso de Estados Unidos con Donald Trump, Andrés Manuel López Obrador en el caso de México, Hugo Chávez en Venezuela, el caso de Pinochet en Chile y así en un sinfín de países más.

No obstante, la mayoría de las veces ha sido su discurso lo que les ha permitido posicionarse en el lugar que han ocupado o también lo radicales de sus propuestas lo que les ha despertado a los ciudadanos un interés que sea llevado a cabo para ser transformado en recursos tangibles y en beneficio de estas mismas personas que son realmente los que les permiten llegar a concretar su proyecto.

Sin embargo, muchas veces quienes se abanderan estas causas suelen convertirse en demagogos, populistas o personas autoritarias, por lo que son los mismos partidos políticos quienes tienen la obligación de revalorar a sus candidatos en futuras situaciones, pues estas actuaciones les han restado simpatizantes ya que los han impulsado para posicionarse democráticamente en el poder, pero este tipo de democracias pueden fracasar en manos de los lideres electos. Pero bueno, muchas veces los partidos se han visto en la necesidad de sumar estos “buenos perfiles” para lograr escaños en la representatividad y manejo del poder, por lo que dejan de promocionarse como partidos para promocionar al personaje.

Estas causales han determinado el debilitamiento de los partidos como figuras promotoras de la participación en los países, por lo que el poder y simpatizantes que por años les ha costado agenciarse los pierden con el paso del tiempo. Se creía que esta desaprobación e incluso desaparición de los mismos eran causantes de una mala estrategia, pero al verse repetido este fenómeno en bastantes naciones en el mundo, podría deducirse que este modelo se encuentra en crisis.

Pero para nuestra actualidad, ¿estos esfuerzos son suficientes? Se ha cuestionado cada vez con mayor frecuencia su existencia, pues son diversos factores los que los ha llevado a perder el apoyo ciudadano, así como también cada vez son más las personas que están en contra de seguir preservando este tipo de modelos en los países, adicionando todos los movimientos sociales que les ha impedido adaptarse y que les ha arrebatado parte de su electorado. Es por estas razones y acciones que se replican en todo el mundo lo que nos lleva a afirmar que efectivamente, la crisis partidaria es un hecho y que salir de ella será todo un reto, y en su caso, no sabemos si los partidos podrán encontrarse preparados para enfrentar los cambios que puedan llegar a presentarse.

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