Análisis de 1984 de George Orwell, el mundo distópico que nos alcanzó 

24 octubre de 2020. 1984, la obra maestra de George Orwell es un libro muy interesante y aunque ya no es tan actual, sigue vigente en la sociedad contemporánea, de hecho, hay ciertas similitudes con la actuali

 

dad y coincidencias con lo que el autor veía como distópico y ahora es realidad.

Me llamó la atención que el autor menciona cuatro ministerios del sistema gubernamental: El Ministerio de la Verdad, que se dedicaba a las noticias, a los espectáculos, la educación. Cada ministerio es contradictorio, ya que los criminales son torturados en el Ministerio del Amor, la guerra es librada por el Ministerio de la Paz, la desinformación y las mentiras se distribuyen regularmente desde el Ministerio de la Verdad, y el Ministerio de la Abundancia supervisa y manipula la débil economía de Oceanía, donde la mayoría vive en la pobreza. Esos ministerios se parece a distintos regímenes políticos en todo el mundo.

De la descripción del personaje Winston, podemos percibir que se encuentra en un régimen totalitario en el que vive como ciudadano de la Franja aérea 1 en Oceanía. Winston tiene una vida dura y limitada: lo observan en todo momento y lo obligan a someterse al Partido en casi todos los aspectos de su existencia. Incluso reflexiona sobre la imposibilidad de escaparse del Partido y siente culpa cuando en su diario escribe: “Abajo el gran Hermano”, porque sabe que el ministerio del pensamiento, ya mencionado, ya lo descubrió y es cuestión de tiempo para que lo arresten, pues los que no se someten al Partido sufren la furia de la Policía del Pensamiento.

En 1984, el Partido mantiene el control sobre sus ciudadanos con el uso de telepantallas que transmiten propaganda y observan a los ciudadanos, de manera que dicho partido mantiene su poder con manipulación psicológica y propaganda como la Semana del Odio y los Dos Minutos de Odio, y el miedo a la Policía del Pensamiento y a los castigos por los crímenes del pensamiento, o crimentales, en general.

A pesar del contexto y de que Winston fue criado en el partido, tiene consciencia individual, tiene pensamientos rebeldes y cuestiona el sistema, el rostro del Gran Hermano, la telepantalla, y cómo es que la gente y sus hijos, veneran al Partido y piensa en un futuro diferente, aunque a la vez, no cree en la revolución, pero tampoco quiere someterse a lo ya establecido en su sociedad.

Si analizamos algunos aspectos de la novela, podemos referir los lemas del Partido que muestran contradicciones: “La guerra es la paz”, “La libertad es la esclavitud” y “La ignorancia es la fortaleza”. El Partido está construido y prospera sobre tales contradicciones. Estas consignas limitan la capacidad del individuo de cuestionar al Partido o pensar de una manera independiente.

El Gran Hermano es quien todo lo ve por las telepantallas, se puede relacionar ahora con el uso de internet y el intercambio de datos o miles de datos, y todo se tiene a la mano mediante el internet, todo está en línea, gracias a que proporcionamos información y a la vez, podemos tener información de otros.

En su novela, Orwell retrata una sociedad que vive a merced de la tecnología, con la que el gobierno del partido único Ingsoc, liderado por el Gran Hermano, controla las mentes de la gente, en el libro se hace referencia a los proles, una masa de gente que, a diferencia de las élites, tienen libertad, ya que no están obligados a pertenecer al Partido único. Pero, esa libertad la disfrutan porque carecen de pensamiento propio, son incapaces de protestar o rebelarse y su objetivo sólo es subsistir.

No dista mucho de la realidad actual, en México, por ejemplo, existen muchos partidos pero en cada uno, los militantes se vuelven más que seguidores, mucha veces fanáticos, como ahora el partido en el poder, Morena, donde muchos apoyan además del partido aunque cometa errores, al presidente y le aplauden por todas sus acciones, sin ser críticos ante sus decisiones, en esto es semejante al libro de 1984, pues a través de las redes sociales, específicamente Twitter y Facebook, los usuarios se vuelven dependientes de esta tecnología e incluso pueden ser manipulados con información y más propensos a creer en “fake news”.

Por ejemplo, un estudio de Pew Research de 2016, reveló que el 20% de los estadounidenses lee todavía periódicos, mientras que el 65% de la población recurre a las redes sociales para informarse.

Fuentes de información

George Orwell, 1984. Edición Electrónica de www.philosophia.cl / Escuela de Filosofía Universidad ARCIS

Las redes sociales ya sobrepasaron a los periódicos impresos como elección a la hora de informarse en los EEUU. INFOBAE https://www.infobae.com/america/tecno/2018/12/10/las-redes-sociales-ya-sobrepasaron-a-los-periodicos-impresos-como-eleccion-a-la-hora-de-informarse-en-los-eeuu/

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