La otra ciudad

Por César Stevens

La inmobiliaria detrás del conjunto habitacional de Villas del Pedregal no se equivoca al decir que es uno de los desarrollos habitacionales más importantes de la última década. Y no lo es sólo a nivel municipal o estatal. El impacto de este asentamiento ha trascendido hasta colocarse en uno de los más destacados de Latino-américa. Pero si se ha colocado en tal posición se debe a razones no tan buenas.

Bajo la premisa de “contar con todos los servicios, y una amplia gama de actividades”, Villas del Pedregal ha pasado en los últimos diez años de tener una población de once mil personas a casi treinta y dos mil. Acorde al último censo población del INEGI, la población de este complejo ha aumentado en un 191%, y representa casi el 5% de la población urbana en Morelia.

Lo que parecía un conjunto de casas de ensueño, con el paso de los años, parece trastornarse en una pesadilla: la inseguridad,  el desabasto de servicios básicos como el agua, falta de acceso a la educación y el descuido gubernamental vuelve desolador el escenario con el que miles de morelianos viven día con día.

En la última década, no sólo ha aumentado su población sino también la percepción de descuido y la falta de planeación municipal sobre este asentamiento. Y son varias las figuras que han tomado esto a consideración para formular sus propuestas de campaña y así dar la impresión de que prestan atención a las necesidades de Villas como para cerrar con broche de oro.

Son muchas las cosas que prometen, y los proyectos en los que comienzan a apostar. Casi suena a un eco de las promesas inscritas en los folletos de la inmobiliaria: “Villas del Pedregal es el complejo habitacional que será el modelo a seguir”, garantes de algo que suena mejor de lo que en realidad es. Siguen olvidándose de aquello que ha colocado a Villas en el sitio en el que está, como un grandísimo ejemplo de qué no hacer en materia de urbanismo.

 La solución posible se debe atender desde varias aristas; primero debemos tomar a Villas del Pedregal como lo que es: una mega colonia subdividida o una “zona” de Morelia dividida en colonias que abarcan una extensión territorial enorme, pero justo eso DE MORELIA; luego debemos mirar fríamente y aceptar que si no hacemos algo podría convertirse en una favela mexicana; inmediatamente tendremos que destinar áreas específicas de las secretarías y direcciones del ayuntamiento enfocadas únicamente a la atención de Villas del Pedregal y los fraccionamientos adyacentes; posteriormente dotar de autonomía y presupuesto suficientes al Instituto de Planeación Municipal (INPLAM) para que haga su trabajo como debe y no como el ejecutivo decide; presionar al Organismo Operador de Agua Potable Alcantarillado y Saneamiento de Morelia (OOAPAS), así como a las instituciones de salud y salubridad de Morelia para que tomen su responsabilidad efectivamente en la zona; a la par debemos fortalecer e impulsar la organización comunitaria entre los colonos; y finalmente, investigar quiénes y por qué son los responsables de la mala planeación, para así evitar que esto se siga repitiendo.

Inyectar dinero a Villas del Pedregal sin miras al futuro es como tirar dinero al fuego, hacer promesas de campaña o trabajo a costa del proselitismo es un insulto que decían que solo “el viejo PRI” hacía. No están resolviendo problemas, sólo aparentan atender las emergencias de manera momentánea esto al final puede terminar costandonos mucho más y sus habitantes terminarán de pagar las facturas silenciosas de la falta de gestión y adecuada administración. Vivir en espacios dignos no debería tratarse de ningún sueño lejano.

Sigue a Cesar Stevens:

https://www.facebook.com/CesarStevensOficial/

Comentarios

More Stories
Gobierno de Michoacán rescata programa de estancias infantiles