El techo de cristal en la política

Por César Stevens

12 de marzo de 2021.-Desde Febrero que recorrí las calles de Morelia me quedó clara una premisa: en Morelia lideran las mujeres; sin embargo, son los hombres los que encabezan los gobiernos y las candidaturas. Los políticos michoacanos lo saben: quiénes deciden el rumbo de las elecciones, quienes realmente deciden el sentido del voto son las mujeres.

Aunque pareciera que actualmente hay más encargados del orden hombres son las mujeres las que lideran las colonias de Morelia y sus tenencias. En cada colonia que he visitado, en cada fraccionamiento, incluso en los ejidos y en las tenencias, se ha refrendado la idea de que quiénes tienen realmente un poder de convocatoria son las mujeres: jóvenes y ancianas, amas de casa y madres solteras, cabezas de familia y jóvenes recién egresadas; las mujeres lideran en Morelia.

Si lo que buscas es una reunión con los vecinos de las tenencias de Capula o Tiripetío, de las colonias La Colina, Cosmos, Jardines de Guadalupe, Tzindurio y el Vergel, entre muchas otras más, a quién debes buscar es a la mujer líder de la colonia. No importa que quien ostente la investidura de “encargado del orden” ó “jefe de tenencia” sea hombre, quién tiene real poder de convocatoria casi siempre es mujer.

Aún y todo, quiénes obtienen las candidaturas en Morelia son hombres, la capital michoacana nunca ha sido dirigida por una mujer. La mayoría de las diputaciones locales y federales de los distritos de Morelia siempre han sido para hombres; me atrevo a decir que lo mismo ocurre en todo el Estado, e incluso en el país, y aún así hay quienes se preguntan “¿por qué las cuotas de género?”.

Y es cierto, las cuotas de género no son lo ideal, lo ideal sería que obtenga el cargo quién esté más capacitado, sin importar si es hombre o mujer, pero también sería ideal que la población mexicana en situación de pobreza no llegara ni al 20%, o que no hubiera una mujer violada cada seis minutos en México u 11 feminicidios al día. Exacto, la realidad es muy distinta al ideal. A considerar que, además, si existe una brecha de conocimiento entre los géneros es porque las mujeres tienen doble jornada, el acceso a la educación no es equitativo, y vaya hay un techo de cristal sobre ellas.

Yo defiendo las cuota de género, por la misma razón por la que es tan importante que no solo haya súper hombres en los comics y en las películas: para que las mujeres poderosas, las mujeres que ejercen cargos de tomadoras de decisiones y cargos de poder sean ejemplo para las próximas generaciones de mujeres, para que ya no solo sean las que dirigen la colonia, sino que ahora aspiren también a dirigir al país.

Porque en ese pequeño municipio en el que nunca han tenido una alcaldesa, en donde desafortunadamente el machismo es tan fuerte que en pleno 2021 las mujeres “no estudian una carrera”, “deben casarse” ó a pesar de que tengan una carrera y trabajo “si no tienen hijos y marido todavía no han cumplido con las expectativas de la familia”, en esos municipios, en donde los hombres del partido están furiosos por que el Instituto Electoral les obligó a postular una mujer, es ahí donde las niñas y jóvenes mujeres se enteran o comprueban, que sí, que las mujeres también pueden dirigir un municipio o postularse para un cargo de elección popular.

Yo defiendo las cuotas de género, pero también creo que deben tener fecha de caducidad, y que debemos acompañarlas con políticas dirigidas a ese ideal en donde ya no buscamos paridad, si no que existan tantas opciones de mujeres como de hombres que ya solo se busque al mejor para el cargo. Acciones que nos permitan romper el techo de cristal que impide a las mujeres devenir plenas en el ejercicio de sus derechos político-electorales. Si no ponemos fecha de caducidad a las cuotas de género, estaremos afirmando que nunca habrá paridad real en la sociedad, que solo la tendremos por obligación, pero no por convicción.

Hoy, las mujeres en Michoacán son las que organizan las campañas políticas, las que logran esas campañas, las que ganan las elecciones, las mujeres son las que deciden quiénes tendrán los puestos de gobierno, pero las mujeres no gobiernan. 

Nuestro estado sigue siendo uno de los más machistas del país, somos el Estado (país) en donde las organizaciones políticas se sostienen por mujeres, pero a ellas no se les da la oportunidad ni las herramientas para competir por los cargos de toma de decisiones. En Michoacán sigue siendo incómodo permitir que se organicen estructuras integradas y lideradas en su totalidad por mujeres, sigue siendo difícil invitarlas a postularse por cargos de elección popular y sigue siendo una obligación, más no una prioridad, lograr que las mujeres quieran dirigir, no solo de hecho.

El tema no debería ser ¿Por qué las cuotas de género?, el tema debería ser ¿hasta cuándo?

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