El humo crece si lo alimentan

Como ya todos sabemos, por tanta publicidad que se ha hecho al respecto, uno de los municipios más plagados por el narcotráfico ha sido “invadido” por la militar. Esto ha desatado un montón de conversaciones entre ellas la “cortina de humo” que se está creando para olvidar lo del hijo de AMLO, lo de Loret y lo de España, pero algo que me llamó bastante la atención en los comentarios de las noticias fue el amor y la justificación que se le tiene al crimen organizado. Que han hecho mucho más por el país que cualquier gobierno y que a pesar de las muertes, los secuestros y las adicciones que ha creado esa cultura, mucha gente piensa que deberían de dejar a los criminales en paz.

Aunque es bien curioso como a los “rateros” de combis se les lincha y se les golpea, a los que trafican gente y drogas se les glorifica ese no es el tema de este escrito sino la necesidad que tenemos de justificar a ciertas partes de la sociedad porque quizá nos vemos reflejados en ella.

Otro tema que está en el ambiente mediático del día es la estafa que hacen las socialités de las redes y el chantaje que existe en las relaciones amorosas para que a quien no le va tan mal se le ayude y a quien le va peor se le discrimine. Casos ejemplificados en la serie “The Tinder Swindler” de Netflix en donde un “multimillonario” le pide dinero a varias mujeres y las que tuvieron que empeñar su vida son las que más sufren, puesto a que la que solo pidió algunos préstamos salió ganando con la venta de la ropa del “estafador”. Otros casos similares se relatan en una serie llamada “Inventing Anna” en donde una joven de apenas 24-26 años de edad logra apantallar sus “riquezas” dándose a conocer a las élites de varias industrias en Nueva York.

¿Qué tienen todos estos temas en común? Que se le aclama a los “inteligentes” estafadores, criminales y se le repudia a la gente que no le va tan bien. Sabemos la gran diferencia entre el que cosecha la marihuana de 6-6 todos los días y al que le llaman el jefe por no hacer nada más que tener “amigos” en los lugares adecuados. Lo mismo, no es un fotógrafo que publica sus fotos en Instagram a la influencer que publica fotos de si. Pero uno se necesita para ser cómplice del otro. Seguramente no sabían que la foto donde sale Barack Obama tocándole el pelo a un niño, una foto que ha viajado por todo el mundo, fue tomada por un señor que se llama Pete Souza, y creo ese es el punto.

Muchos hemos visto las fotos de Samuel García, Donaldo Colosio e Incluso Andrés Manuel, porque son gente de poder, gobernantes y seguro recordarán alguna foto de ellos de sus redes sociales, pero ¿quién tomó esa foto?

Yo creo que si nos paramos a pensar por qué nos importa tanto Loret, el Mencho, El Chapo e incluso Silvano, es porque hay mucha gente detrás de ellos impulsando la necesidad de conocerlos, que saber donde están, qué están haciendo, por qué los odia tanto el poder actual y más que nada porque son personas de carne y hueso y seguramente muchos quisieran ser como ellos.

Tampoco estoy diciendo que los personajes que mencioné no trabajaron, pero ese es el punto que quiero dar a conocer, que de Mola no empezó siendo un famoso empresario de la información y que el Chapo no nació siendo uno de los narcotraficantes más poderosos del mundo ni que el Mecho hubiera aparecido de la nada como uno de los hombres más poderosos de México, pero diré algo que seguramente ya has escuchado anteriormente, le estamos dando la atención a la gente equivocada. Seguramente en tu colonia alguien está trabajando para ser el próximo gobernador de Michoacán, cualquiera puede salir de una universidad como Chapingo, UMSNH, Tec de Morelia etc., pero si los dejamos ser corruptos, ser tan tóxicos que justificamos sus acciones sólo por el hecho de que hicieron “algo bien por México” estamos cayendo en la trampa de los medios masivos. Debemos tratar a los rateros igual que a los criminales, a los estafadores igual que a los influencers que te venden aceites esenciales y criptomonedas. Y por mucho a los “periodistas” que te venden información de los presidentes que hacen lo mismo, unificar masas en su contra.

El ambiente que vivimos es suficientemente tóxico como para caer en las trampas de los medios que nos retan a faltarnos al respeto como sociedad. No creo que son cortinas de humo, porque donde hay humo seguramente está ardiendo el país. Así como sabemos ahora que no deberíamos pedir préstamos para salvar a algún amor que conocimos en Tinder, sabemos que el narco no está de nuestro lado.

[instagram-feed]
More Stories
Eréndira Isauro
Es imperante que cesen los abusos al solicitar actas de nacimiento: Eréndira Isauro